¿Construir un ByPass o salvar Licantén?


A la par de ser profusamente difundida la supuesta reactivación del ByPass, el alcalde de Licantén daba un mazo de realidad. En plenas oficinas del MOP (DOH), con tono sereno y directo expuso nuevamente la incapacidad de la entidad que supuestamente debería preocuparse de las obras públicas, esa que nos decía antaño “mira como progresa Chile”. 
La escena nos recordó aquella visita técnica donde la procesión talquina en Curicó no tenía mejor respuesta que caminar mirando el suelo al entender, en terreno, el desmadre que habían logrado en el Eje Vial Freire Alessandri. Como el alcalde no nació ayer, supondremos que la sensatez le hará intentar lograr los mejores esfuerzos que su comuna logre sin esperar mayor movimiento de la desidia comprobada. Licantén volverá a inundarse y el alcalde no dudo que lo sabe.

Mientras la obviedad sigue su curso, en paralelo, se vuelve a levantar un ByPass que de partida no fue solicitado por ningún alcalde de las cuatro comunas que romperá directamente (Teno, Curicó, Sagrada Familia, Molina) ni de las 3 a las que les pegará indirectamente (Rauco, Hualañé, Licantén). Es interesante, sabiendo que Licantén volverá a inundarse, la prioridad que con alegría y entusiasmo promueve el MOP. 

En la última sesión de concejo municipal de Curicó, el presidente de la comisión de infraestructura -que no sabe como se llama esa cosa del medio de una pasarela- informaba que la Pasarela Dragones que cayó en 2023 tiene cero avance. Ni siquiera un diseño. Como en su visión de mundo esa pasarela no se podrá hacer -sin evidencia de nada- dice que es mejor esperar a que se haga un gran puente que, como entenderemos, tiene también prioridad cero para el MOP, sea el gobierno del color que sea. Esto es central ya que en el deseo de una solución también lidiamos con el marco de creencias de los intermediarios: si creo que sale caro, mejor ni avanzo. Y así seguimos aún en cero. Si creo que el auto es central, mejor no hago una pasarela, una vereda, una ciclovía. Mientras, la comunidad asume que la competencia, interés y sensibilidad, existe.

Ya tendremos que aceptar un par de situaciones de interés. La primera es que aquel organismo que suele presentarse como referente de la más alta pureza técnica, es una expresión política de obras que, en el marco administrativo actual, terceriza. La segunda, es que cualquier agenda puede ser más importante que la de una comunidad, por muy valedera que sean sus peticiones. La tercera y quizá más preocupante, es que los representantes que logran llegar a siquiera encarar a la autoridad (in) competente, destacan precisamente por eso, por hacer lo que todo el ecosistema no hace.  Este no es un problema presupuestario, es un modelo administrativo y de gestión. Veremos la reacción de las autoridades regionales y provinciales, luego del llamado de jefaturas de la metrópoli.

¿Por qué un camino sin el que hemos logrado vivir toda esta historia, puede tener más importancia ejecutiva que la inminente destrucción de un pueblo?

En 6 minutos el alcalde de Licantén logró más que un bypass: dejó constancia en plena oficina de quién tendrá mañana la responsabilidad de que volvamos a perder Licantén.